lunes, 29 de agosto de 2011

Melancolía y Matemáticas



Melancolía I
es un grabado del famoso pintor del Renacimiento alemán Alberto Durero. En muchas obras de arte antiguas era frecuente esconder pequeños detalles que simbolizaban aspectos de la vida del autor o guiños a sus gustos. Este grabado en concreto se ha interpretado como la imagen que Durero tenía de sí mismo: un artista de carácter melancólico, dividido entre el mundo racional de las ciencias y el imaginativo de las artes.
Y es que de entre todos los objetos de la obra, destaca un pequeño cuadrado mágico con números, cuya asombrosa propiedad explica el escritor Thomas Mann en su novela Doktor Faustus:
«(...) la magia —o la curiosidad— reside en el hecho de que, súmense esas cifras como se quiera, de arriba abajo, de derecha a izquierda o diagonalmente, se obtiene el mismo total de treinta y cuatro.»
Y no solo eso, sino que las dos cifras centrales de la última fila son 1514, ¡justamente el año de ejecución de la obra!

Por último, para los poco entendidos en el mundo del arte (entre los cuales me incluyo) me dispongo a añadir un pequeño y maravilloso análisis del historiador del arte Erwin Panofsky, en el que habla no de la belleza física de la obra, sino de la belleza de su significado:
«… su mente está preocupada por visiones interiores, de suerte que afanarse con herramientas prácticas le parece carente de sentido (...) El gesto del puño cerrado, que hasta aquí era un mero síntoma de enfermedad ahora simboliza la concentración fanática de una mente que ha sido verdaderamente un problema, pero que en el mismo momento se siente tan incapaz de resolverlo como de desecharlo (...) La mirada vuelta a una lejanía vacía (...) Los ojos de Melancolía miran al reino de lo invisible con la misma intensidad con que su mano ase lo impalpable (...) Rodeada de los instrumentos del trabajo creador pero cavilando tristemente con la sensación de no llegar a nada (...) Un genio con alas que no va a desplegar, con una llave que no usará para abrir, con laureles en la frente pero sin sonrisa de victoria.»

No hay comentarios:

Publicar un comentario